Fin de un ciclo.
Nika & Hugo 2003 . © Nunca imaginé que ésta seria mi primera entrada del que va a ser mi segundo blog, pero las circunstancias me empuejan a escribirla. Y es que, desde que hace dos semanas Hugo murió, a casua de la sofocante calor mientras dormía la siesta, me ha dado por pensar y darle vueltas al tema. A pesar de los largos años que tengan nuestras mascotas, siempre recordaremos con total claridad cuando fue la primera vez que las vimos por primera vez, cuando las cuidábamos meticulosamente cuando se ponían enfermas, la impotencia que sentías cada vez que les pasaba algo o esos descontrolados baños con la manguera donde acababas más mojada tú que ellas. Cuando te marchabas de casa durante unos días y al volver te saltaban encima como si no te hubieran visto en años. Esas miradas de puro amor que con plena confianza gritaban “Y NO IMPORTA QUE PASE, YO SIEMPRE TE QUERRÉ”. Esos mordiscos en la mano, o esos arañazos en las piernas intentando llamar tu atención p...