Ya no quiero.
El cactus fue lo único bueno de lo nuestro. Ya no quiero hablar de ti. Es algo que me cansa. Ya no suelo pensar en ti, fue algo que ocurrió sin más. Después de “ Sabía que no ibas a llamar ”, debí haberte mandado a la mierda, no volverte a hablar, no volver a quedar. Pero me enredaste una vez más. “Me gustas” fue pura dopamina, se lo escribí a esa imagen de ti que tú me vendiste, que yo me imaginaba. Fueron mis ganas porque aquello fuera real. Ya no quiero hablar más sobre ti, no hay ninguna motivación. Ya no me toco pensando en ti, ni si quiera te apareces ya en sueños. Me arde el culo de cagar las mariposas putrefactas que vivían en mi estómago. Y por el retrete que se van mis sentimientos. Ya me da igual si a veces te follas a otra. Con la distancia dejé de sentirte mío. Putada tuya, tras putada dejé de sentirme tuya, Y yo que creí que jamás llegaríamos a esto, pero pasó. Que no llamar, no es amor. Que...