Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como true story

Bifurcaciones.

Imagen
“ La vida es eso que pasa mientras esperamos a tomar decisiones ” pensó mientras observaba el cielo estrellado desde aquel coche rojo. Quería decir tantas cosas, pero nada salía de su boca. Ni de su alma. Estaba absorta saboreando la paz que le producía perderse en aquel manto de estrellas. A veces observaba como él la miraba de reojo y le entraba cierta inquietud, “ quizás él espere algo de mi, alguna palabra, mirada o algún beso deseado ”, le rondó por la cabeza. Pero las estrellas la hipnotizaban. Estuvo a punto de girarse, mirarle a la cara y susurrarle un emotivo “ te quiero ” mientras le miraba a la cara. Pero no podía, la imagen de otra persona le venía a la mente cuando fugazmente se le planteaba esa idea en la cabeza. Él era todo lo que ella siempre más había querido, y sabía que le podía dar todo lo que esperaba encontrar en una persona, y con la que formar un futuro. Pero habían pasado tantas cosas... la había descuidado tanto, que ahora, por más que quisie...

No te compliques y vive el momento.

Imagen
Con derecho a roce. Hace mucho tiempo, dos adolescendes unidos por algo más que pura atracción sexual, hablando tranquilamente estando sentados en las escaleras, de un simple portal, de cualquier ciudad, de cualquier país. - Ya te he dicho que esto que tenemos no va a durar para siempre. - Y yo ya te he dicho que yo no te veo teniéndote como novio. - Es que me da la sensación de que eres como una moto, que cada dos por tres tengo que llevarla al taller porque siempre le falla alguna pieza. - ¿Qué? Perdona, pero yo soy una moto que funciona perfectamente pero que TÚ no haces más que ponerle piezas defectuosas en cada revisión y por eso, según tú, no funciona bien. - Vale... tienes razón. Y lo siento, no volveré a compararte con una moto. - Oye, ya te lo he dicho, me gustas y yo te gusto , ¿no? - Sí. - Entonces, si nos gustamos ahora y encajamos bien, ¿por qué hay que preocuparse por el futuro? - Es que cuando se acabe, se acabará. Y podrá ser de...

Paradigmas.

En mi último año de instituto, un día estaba asomada a la barandilla del segundo piso y mientras observaba el recibidor vi que un chico se arrimó a la caja de pilas y empezó a hurgar en ella (ya que era el típico gamberro de clase y siempre buscaba llamar la atención), y allí mientras esperaba a que sonara la campana finalizase el recreo, me dediqué a observarlo desde arriba, curiosa por ver qué pretendía, y más que nada para matar el tiempo y enriquecer mi aburrimiento. Cuando recordé que hacia pocos días que yo misma había dejado una bolsa de pilas para reciclar en esa misma caja, cuando caí, me dije: Oh, no... joder . A los poco segundos encontró una de las pilas que yo dejé y exclamó asombrado: “¡Ostia, una pila mordida!”, se giró hacia sus amigos (que éstos más bien eran copias a lo Crabbe y Goyle de Harry Potter) y les dijo: “¡Eh mirad una pila mordida!, ¿pero ésto quién lo ha traído?”- luego entre risas añadió: “¿Quién ostias muerde pilas?”. Por razones que aún desco...

Fin de un ciclo.

Imagen
Nika & Hugo 2003 . © Nunca imaginé que ésta seria mi primera entrada del que va a ser mi segundo blog, pero las circunstancias me empuejan a escribirla. Y es que, desde que hace dos semanas Hugo murió, a casua de la sofocante calor mientras dormía la siesta, me ha dado por pensar y darle vueltas al tema.  A pesar de los largos años que tengan nuestras mascotas, siempre recordaremos con total claridad cuando fue la primera vez que las vimos por primera vez, cuando las cuidábamos meticulosamente cuando se ponían enfermas, la impotencia que sentías cada vez que les pasaba algo o esos descontrolados baños con la manguera donde acababas más mojada tú que ellas.  Cuando te marchabas de casa durante unos días y al volver te saltaban encima como si no te hubieran visto en años. Esas miradas de puro amor que con plena confianza gritaban “Y NO IMPORTA QUE PASE, YO SIEMPRE TE QUERRÉ”. Esos mordiscos en la mano, o esos arañazos en las piernas intentando llamar tu atención p...