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Mostrando las entradas etiquetadas como desamor

QUIERO RENDIRME.

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  Estoy cansada de luchar, me resquebraja el involucionar.  Estoy cansada de no avanzar, me rompí cuando te volviste a marchar.  Estoy asqueada de no poder gritar,  me enloquece el no poderte hablar. Estoy decepcionada de que te hayas vuelto a asustar.  Me enrabia que me hagas volverte a odiar.  Y te defendí sin pestañear,  luché tanto por ti que llegué a sangrar.  Y te cuidé sin nada ocultar,  hasta que me di cuenta de que ya no podía respirar.  Eran tus manos que me empezaban a agarrar, me estrangularon hasta que no pude ni pensar. Eran tus mentiras bien calculadas,  que me engatusaban para que no me pudiera escapar.  Eran tus labios llenos de palabras vacías,  que defendían una conexión entre nuestras almas.  Eran tus actos , que dejaron que se esfumara. ¿Y qué sentido tenía, si no la ibas a cuidar? Son nuestras ondas,  que orbitan en zonas distintas.  Son nuestras heridas,  que a causa de las mentir...

Ya no quiero.

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El cactus fue lo único bueno de lo nuestro. Ya no quiero hablar de ti. Es algo que me cansa. Ya no suelo pensar en ti, fue algo que ocurrió sin más. Después de “ Sabía que no ibas a llamar ”, debí haberte mandado a la mierda, no volverte a hablar, no volver a quedar. Pero me enredaste una vez más. “Me gustas” fue pura dopamina, se lo escribí a esa imagen de ti que tú me vendiste, que yo me imaginaba. Fueron mis ganas porque aquello fuera real. Ya no quiero hablar más sobre ti, no hay ninguna motivación. Ya no me toco pensando en ti, ni si quiera te apareces ya en sueños. Me arde el culo de cagar las mariposas putrefactas que vivían en mi estómago. Y por el retrete que se van mis sentimientos. Ya me da igual si a veces te follas a otra. Con la distancia dejé de sentirte mío. Putada tuya, tras putada dejé de sentirme tuya, Y yo que creí que jamás llegaríamos a esto, pero pasó. Que no llamar, no es amor. Que...

Sabía que no ibas a llamar.

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  Aquí Sabía que no ibas a llamar, de la misma forma que supe que estabas con alguien más aquel día que me dejaste esperándote en el coche, mientras tú estabas en casa del “cuñado de tu hermano”. Sabía que no ibas a llamar, de la misma manera que supe que lo nuestro ya había acabado cuando soñé con el manzano y la lluvia de ceniza. Sabía que no ibas a llamar de la misma forma que supe que no lo ibas a hacer todas aquellas veces que dijiste que lo harías, pero no. Sabía que no ibas a llamar, de la misma manera que supe que realmente te habías ido, cuando te fuiste aquel diciembre. Sabía que no ibas a llamar, de la misma forma que supe que ya te había perdido, la última vez que me cambiaste por otra. Sabía que no ibas a llamar, de la misma manera que sentí que ya no me mirabas con ese brillo en los ojos, porque de algún modo, ya no tenías curiosidad por mi. Sabía que no ibas a llamar, de la misma forma ...

¿Estamos locos o qué?

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2015  Me persigues, como el tiempo persigue a la vida. Me atormentas, como el agua falta a la sequía. Te esfumas, como el humo lo hace al aire libre. Te sueño, como si de lo nuestro pudiera sacar algo. Te extraño, como me prometí que jamás lo volvería a hacer. Te quiero, como se que nunca dejé de hacerlo. Reapareces, como las flores lo hacen en mi jardín. Me prometes, como un político promete a un pueblo. Me engañas, como la inocencia engaña al niño. Me rasgas, como lo hace una quemadura al sanar. Me enloqueces, como Felipe a Juana. Me cargas, como el pasado carga al presente. Me agotas, como un día de playa agota a cualquiera. Me eres indiferente, como un desconocido lo es para una desconocida. Y quiero cerrar ya éste circulo vicioso, como a alguien a quien ya le han robado cierra la puerta de su casa nada más entrar. 2017 Que la cabra tira pa'l monte, pero tú más bien eres un acantilado mortal, con vistas al amplio mar.  Y yo no soy n...

¿Y qué va a pasar ahora?

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fuente: facebook. Sentí que teníamos algo especial, que al final resultó que era de lo más común. Lo que yo pensaba que era una conexión mutúa, no era más que el efecto que produces en las demás. ¿Y qué va a pasar ahora? Si ya no tengo nada a lo que me pueda aferrar. ¿Y qué vas a hacer ahora? Si ya no hay nada por lo que poder luchar. Desde que te marchaste, me hago las mismas preguntas. Sus respuestas vienen de forma simple, aunque he tardado un tiempo en afrontarlas. ¿Alguna vez hiciste por mi algo? Y la respuesta vino de forma fácil: muy poco. ¿Alguna vez me demostraste que me querías? Y la respuesta era aún más fácil: nunca. ¿Entonces porqué te sigo queriendo? La verdad no lo se, supongo que seré imbécil. La forma en la que me hacías sentir, me hacía pensar que eras el indicado. Pero digo yo que me equivoqué, otra vez. Y con esta ya son siete. Pues si que voy a ser imbécil. ¿Entonces tiene sentido seguir ...