Pensé en no verte.

Pensé en no verte, porque se lo debía a todo el esfuerzo que me supuso olvidar que te amaba después de que me dejaras con la palabra en la boca, una cabeza desequilibrada y un corazón quemado una vez más. 

A los días volví a pensar que verte sería la prueba definitiva de que había superado lo nuestro, de que te había superado a ti. 

Y así ha sido. Fuimos al cine, y aunque vimos una película romántica, en ningún momento sentí dolor por tenerte cerca. En ningún momento fantaseé que esos dos de la gran pantalla eramos tú y yo. 

Y cuanto más te intentabas arrimar a mi, más claro tenía que ya no quedaba nada de toda aquella pasión desenfrenada y el gran amor que un día sentí por ti. 

No obstante, no hemos perdido esa facilidad para hablar de cualquier cosa  y sentir esa comodidad que solo poseen dos personas que conectan entre si, haciendo que el tiempo se haga efímero y se convierta en su enemigo. 

Te dije que no te volvería a escribir, me dije que no volvería a escribirte. Y aquí estoy, escuchando Shakira y pensando en ti. 

Ya sabes que no te voy a mentir. Y es que aunque el tiempo haya pasado y cada uno haya hecho su propio camino por separado, tu alma tiene algo especial que no he encontrado en ninguna más y me trasmite que de algún modo es la que mejor encaja con la mía. 

Te miro a los ojos, y hablamos durante horas y vuelvo a notar esa sensación hogareña y cálida que me hace  sentir que es posible crear un futuro mutuo. 

Ya nada es como antes, pero mentiría si te dijera que desde que nos vimos mis ganas de volver a verte y embriagarme de tu cultura y sabiduría no aumentan día a día. 

Ya no estoy enamorada de ti, pero... ¿y si con el tiempo pudiera volver a a estarlo?

¿Correrías en dirección opuesta a mi, o te quedarías a mi lado definitivamente para crear ese futuro del que hablas con tantas ganas? 

Laila Mor Romero.

Comentarios

DESTACADOS 2019

Trabajo Ampliación Tríptico - TASOCT

Trabajo QR INBFORMACIÓN JUVENIL

QUIERO RENDIRME.